viernes, 13 de mayo de 2011

LA IGLESIA EN LA SOCIEDAD

Mucho se ha hablado del rol de la iglesia en la sociedad.Para ciertas personas,la Iglesia tiene como misión primoridial o única, la predicación del evangelio en si y de por sí, es decir,el evangelio que trata sobre la obra redentora de jesús,,aparte de cuelquiera otra implcación de éste mensaje, que afecte la vida material de las personas.
Para otros, el evangelio, lleva en sí implicito un compromiso con la sociedad en su vida plena, es decir,con todo lo que afecte su vida terrenal de aquí y de ahora.
Son muchos los libros escritos sobre este tema y,las opiniones y las apologias  son infinitas en defensa de uno y otro punto de vista.
Con todo,es muy cierto, que el mensajero del evangelio, sea éste un ministro , un pastor, un evangelista o un maestro de teología,al ser un ser puramente humano, y al ser un individuo que vive en sociedad,no puede sustraerse de las problématicas existenciales del ser humano y de su vida misma,lo cual le obliga a tomar partido en  el campo de la ideas, de los hechos y de las cosas que existen a su alrededor.
La Iglesia, por tanto,y sus ministros,no puede estar ajena a los acontecimientos del mundo presente y mucho menos, del contexto situacional en el cual se mueve como organismo vivo.

La iglesia con sus grandes potencialidades, no puede caer en el pecado de sumisión a ieologias fóraneas o en un mejor decir,en ideologias que le sean ajenas y, que por lo tanto,buscan solamente su sumisión,conformación y su adherencia a la manipulación de aquellos que,la quieren   como aliada en un momento dado, para llegar las masas, por medio de la fe.Caer en tal tentación la convierte en un mero medio temporal para beneficio de clases, entidades y gobiernos.

El apóstol y ministro o en cualquier dirigente eclesial debe obligación a Dios que le ha convocado y le ha comisionado y al hombre que es el objeto de su ministerio salvífico.Y esta obligación se da en tesitura de su imperativo categórico a la verdad y a la justicia.Es por ello que el testimonio del ministro tiene que ser motivado por la honestidad, que se cimenta en el amor y para ello,tiene que ser sumamente objetivo en sus criterios,afirmaciones,y declaraciones en temas de las cosas celestiales y de las terrenales,ya que,faltar a estos principios, se desligitima a si mismo como conductor de pueblos y paradigma de la sociedad donde trabaja y representa a Cristo.

Ejemplos muy tristes de errar al blanco en la misión evangelizadora y guiadora de las multitudes, los tenemos, cuando la iglesia,apoyó las tiranias;Chile,Paraguay,España,y otro muchas que han existido a al sombra de la iglesia claudicante.En tiempos recientes,la iglesia ha apoyado  el golpe de estado en Honduras y sus declaraciones de sumisión son una verguenza para sus dirijentes.

Si es cierto que los pastores como representantes de la iglesia no pueden claudicar ante las injusticias,es cierto tambien que deben de ser testigo fieles de las cosas que ven y que conocen´, pero con el cuidado de ser objetivos y veraces en lo que dicen y afirman, pues un sólo error de juicio lo  desacreditan en detrimento de la estabilidad de la iglesia y de su mejor desenvolvimiento de su misión en un contexto dado.
Por culpa de los desaciertos y de las acciones partidarias ajenas al quehacer eclesial,la iglesia ha tenido que sufrir,innecesariamente de parte de las sociedades civiles que se ven amenazadas por una iglesia que puede estar siendo manipulada por intereses bastardos ajenos a los portulados del evangelio.
La sabiduria es una de las condiciones más importante en el liderazgo de la iglesia.Tambien lo es la paciencia y la responsabilidad.Recordemos que la Biblia dice, "que si sufrimos por Cristo,Bienaventurado somos, pero que ninguno sufra por meterse en cosas ajenas." y mas si las cosas ajenas no son total y completamente comprobadas.

Dios permita que la iglesia cristiana pueda dar su testimonio de acuerdo a la verdad del evangelios,para le bien de todos y en todas partes.

 Rev Leonides Penton Amador